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martes, 16 de diciembre de 2014

Investigan un sistema alternativo al ADN para detectar presencia de carne de caballo en productos cárnicos

 

Científicos del Instituto de Investigaciones Alimentarias del Centro de Investigación de Norwich han desarrollado junto a Oxford Instruments una alternativa rápida, barata a las pruebas de ADN como método para determinar la presencia de carne de caballo dentro de otros productos cárnicos.

El hallazgo se basa en la composición de los ácidos grasos del ganado equino y el vacuno, según el artículo que han publicado en Food Chemistry, y para ello analizan la diferente composición química de la grasa de cada carne a través de una tecnología similar a un escáner de resonancia magnética como los utilizados en hospitales.

La prueba dura unos 10 minutos y permite determinar de qué especie está compuesta la carne que se consume. Ha sido probado dentro de una industria cárnica y se está ampliando su espectro de análisis a otras especies como las de cerdo y cordero.

En las pruebas se utiliza un desarrollo tecnológico denominado como Pulsar que consiste en un espectrómetro de sobremesa de resonancia magnética nuclear (RMN) de alta resolución desarrollado por Oxford Instruments.

Kate Kemsley, una de las investigadoras, asegura que tras las pruebas llevadas a cabo este puede ser un método que trabaje bien en puntos clave de la cadena cárnica como mayoristas y procesadores de carne.