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martes, 30 de abril de 2013

Un 3% de la población es alérgica al veneno de avispas y abejas, con 20 muertos al año

 
Según la alergóloga, algunos centros en España avalan la eficacia de las vacunas con el denominado test de la repicadura, propiciando la picadura de la avispa o la abeja de forma controlada, algo que debe realizarse de forma hospitalaria
Según la alergóloga, algunos centros en España avalan la eficacia de las vacunas con el denominado test de la repicadura, propiciando la picadura de la avispa o la abeja de forma controlada, algo que debe realizarse de forma hospitalaria Reuters

Alrededor del 3 % de la población puede ser alérgica al veneno de las avispas y las abejas, especialmente aquella más expuesta a su picadura como apicultores, jardineros, bomberos o investigadores, y cada año una veintena de personas muere en España por una reacción alérgica a estos himenópteros.

Así lo ha asegurado a EFE la jefa del Servicio de Alergia del Hospital La Fe de Valencia, Dolores Hernández, quien con motivo de los meses de primavera y verano ha alertado de las reacciones que pueden sufrir los alérgicos a la picaduras de estos insectos.

Aunque las picaduras de insectos producen habitualmente molestias locales que suelen durar uno o dos días y desaparecen sin secuelas, en el caso de las avispas y las abejas el veneno que inyectan pueden provocar reacciones alérgicas de gravedad en personas sensibilizadas.

"No es una alergia de las más frecuentes, es esporádica pero de alto riesgo", ha señalado la alergóloga, quien ha indicado que las personas que deben tener más precaución son los que están habitualmente expuestas a estos insectos.

Profesiones de alto riesgo son las de bomberos, camioneros, jardineros, forestales, policías, agricultores, apicultores, investigadores, floristas y, en general, todos aquellos que realizan su actividad al aire libre.

Solo en el Hospital La Fe de Valencia se han revisado más de 150 casos de pacientes alérgicos a venenos, aunque sólo se tratan actualmente 34.

De la población analizada el 65 por ciento de los pacientes eran alérgicos al veneno de las dos especies de avispas más frecuentes en nuestro entorno y el 34 por ciento, al veneno de abeja.

En cerca del 58 por ciento de los casos que han consultado por alergia a estos dos insectos presentaban reacciones generales, como urticaria, edema, malestar general o fatiga, y el otro 42 por ciento reacciones locales.

Según Hernández, habitualmente las reacciones alérgicas frente a los venenos aparecen de forma inmediata, de ahí que en el caso de alergia a estos venenos se recomienda actuar de forma rápida tras la picadura y no permanecer en la zona, ya que las feromonas liberadas durante el ataque podrían atraer a otras e inducir nuevas picaduras.

La picadura de estos insectos puede llegar a producir desde manifestaciones cutáneas a síntomas como dificultad respiratoria, hinchazón, náuseas, vómitos, diarrea, calambres, mareo y pérdida de conocimiento, reacciones anafilácticas graves que si no se tratan rápidamente pueden llegar a ser mortales.

De hecho, cada año mueren en España alrededor de veinte personas a consecuencia de una reacción alérgica al veneno de las picaduras de estos himenópteros.

En el caso de que el afectado ya sepa que es alérgico al veneno de estos insectos, se recomienda que lleve siempre encima un dispositivo de adrenalina autoinyectable y que conozca su forma de administración por si requiriera el tratamiento de urgencia.

El tratamiento preventivo se realiza mediante la administración de inmunoterapia con venenos, eficaz en el 97 por ciento de los casos, ya que disminuye la sensibilización a venenos y el riesgo de reacciones graves tras las picaduras.

El servicio de Alergia del Hospital La Fe de Valencia dispone de la página web alergialafe.org, donde cualquier usuario puede obtener información sobre ésta u otro tipos de alergias.

Hernández ha indicado que otra opción es hacer una "desensibilización", lo que supone administrar veneno al alérgico hasta hacerle tolerante al mismo.

"Es muy eficaz para reducir la alergia y después de administrarle la vacuna disminuye los niveles de alergia hasta límites negativos y también se reduce la gravedad de las reacciones", ha explicado.

Según la alergóloga, algunos centros en España avalan la eficacia de las vacunas con el denominado test de la repicadura, propiciando la picadura de la avispa o la abeja de forma controlada, algo que debe realizarse de forma hospitalaria, según ha indicado.

Noticia de larazon.es