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viernes, 23 de noviembre de 2012

¿Por qué tu perro te trae una zapatilla cuando tú le pides la pelota?

Investigadores descubren que los canes aprenden el nombre de las cosas de forma diferente a los humanos. No les importa la forma, sino el tamaño o la textura

Día 22/11/2012 - 11.09h

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Foto: Sally Smith
El collie «Gable» busca la pelota
Es común ver a los dueños de los perros insistiendo una y otra vez para que su mascota coja una pelota del suelo, pero en muchas ocasiones el animal opta por otro objeto y se acerca a su dueño con él en la boca moviendo la cola como si hubiera cumplido sus órdenes con la máxima eficacia. Y en realidad lo ha hecho, al menos desde su punto de vista. La explicación es que los perros aprenden a asociar las palabras con las cosas de forma diferente a cómo lo hacemos los humanos. Si para nosotros la pelota es básicamente un objeto redondo, para ellos no es su forma lo que la define, sino su textura y tamaño, según una investigación de la Universidad de Lincoln (Reino Unido), publicada en la revista de acceso abierto PLoS ONE. Por ese motivo, una pelota puede ser un muñeco o una zapatilla.
Estudios anteriores han demostrado que los niños de 2 a 3 años de edad aprenden a asociar palabras con las formas de los objetos, en lugar de tener en cuenta su tamaño o textura. Por ejemplo, los pequeños que aprenden lo que es una pelota y luego se les presentan otros objetos con formas similares, tamaños o texturas, identificarán también como pelota a otros objetos con la misma forma.
Otras investigaciones con perros ha demostrado que pueden aprender a asociar palabras con categorías de objetos (como «juguete») pero se desconocía si el proceso de aprendizaje era el mismo que el del los humanos. En este nuevo estudio, los científicos presentaron a «Gable», un border Collie de 5 años, opciones similares para ver si también los identificaba con un «sesgo de forma». Después de algo de entrenamiento, «Gable» aprendió a asociar el nombre de un objeto con su tamaño, identificando otros objetos de tamaño similar por el mismo nombre. Después de un período más largo de entrenamiento, el can aprendió a asociar una palabra a otros objetos de texturas similares, pero no a objetos de la misma forma.

Cuestión de evolución

Según los autores, los resultados sugieren que los perros (o al menos «Gable») asocian las palabras con objetos de forma cualitativamente diferente a la que emplean los humanos. A su juicio, esto puede ser debido a las diferencias en cómo la historia evolutiva ha dado forma a los sentidos de perros y humanos para percibir la la textura o el tamaño.
A pesar de que su perro entiende la orden «Coge la pelota», puede pensar en el objeto de una manera muy diferente. Como explican los autores, «cuando la forma importa para nosotros, el tamaño o la textura importan para el perro. Este estudio demuestra por primera vez que hay una diferencia cualitativa en la comprensión de las palabras en el perro en comparación con los humanos».
Noticia de abc.es